De acuerdo con el organismo, la inflación general anual de agosto de 2026 fue de 3.3%, una disminución de 0.3 puntos porcentuales respecto al mismo mes de 2025. Sin embargo, el costo de los alimentos creció por encima de esa cifra en las zonas urbanas, lo que significa que las familias que viven en ciudades sintieron un encarecimiento de su canasta básica más fuerte que el promedio general de precios del país.
Los productos que más pesaron en el bolsillo

Los alimentos y bebidas consumidas fuera del hogar, la cebolla y la papa fueron los rubros que más contribuyeron al alza anual del costo de la canasta alimentaria, tanto en zonas rurales como urbanas. El precio de la cebolla aumentó 66.7% en un año, y el de la papa, 44.1% — ambos muy por encima de la inflación general.
Con estas cifras, en agosto de 2026 el valor mensual de la canasta alimentaria (Línea de Pobreza Extrema) se ubicó en mil 910.78 pesos por persona en el ámbito rural, y en dos mil 562.58 pesos en el urbano. Al sumar bienes y servicios no alimentarios como vivienda, transporte y vestido (Línea de Pobreza por Ingresos), el monto mensual necesario por persona sube a tres mil 515.33 pesos en zonas rurales y a cuatro mil 905.33 pesos en zonas urbanas.

Transporte y educación, los otros golpes al bolsillo
Fuera de la canasta alimentaria, los rubros que más incidieron en el alza de las Líneas de Pobreza fueron el transporte público, con un aumento anual de 9.2% en el ámbito rural y 8.4% en el urbano, y educación, cultura y recreación, con un incremento de 6.0% y 6.1% respectivamente.


