Dzitás, Yucatán.- Productores, juventudes y organizaciones de Dzitás crearon la Casa de las Semillas “U Najil Ix’im”, un banco comunitario destinado a conservar e intercambiar semillas nativas de maíz, frijol, calabaza y otras especies tradicionales de la milpa maya, con el propósito de protegerlas frente a sequías, pérdidas de cosechas y otros efectos del cambio climático.
Con motivo del Día Internacional de los Pueblos Indígenas, la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (Secihti) de Yucatán destacó el valor científico y cultural de esta iniciativa comunitaria, que resguarda cerca de 10 variedades de semillas adaptadas durante generaciones a las condiciones de calor y sequía de la región.
El espacio es resultado del trabajo conjunto del colectivo Chuk Je’el, la Comisaría Ejidal de Dzitás, la investigadora Elia María Ku Pech y la Fundación Heifer International México, que donó 120 kilogramos de semillas nativas y equipo especializado para su almacenamiento y conservación. Dzitás y Espita forman parte de los municipios incorporados recientemente a este tipo de iniciativas comunitarias de conservación de semillas en la región oriente del estado.
Un “seguro” comunitario ante desastres


De acuerdo con integrantes de Chuk Je’el —colectivo integrado por representantes comunitarios, académicos y organizaciones civiles que participaron en la construcción y acondicionamiento del espacio—, el objetivo es que las comunidades cuenten con lo necesario para recuperar sus siembras después de pérdidas o fenómenos climáticos extremos, a manera de “seguro” ante desastres.
El banco comunitario es coordinado por Dominga Castillo, responsable del resguardo y funcionamiento del espacio.
La investigadora de posdoctorado Secihti-Universidad de Oriente (UNO), Elia María Ku Pech, explicó que el proyecto incluirá también talleres para productores y una milpa demostrativa, donde se compartirán prácticas para conservar semillas y producir alimentos mediante métodos agroecológicos. Además del resguardo de semillas, la iniciativa busca fortalecer el relevo generacional en el campo mediante la participación de niñas, niños y juventudes, a través del intercambio de conocimientos entre productores y nuevas generaciones.
“Dzitás fue un pueblo maicero”

El comisario ejidal de Dzitás, Ramón Chan Herrera, comparó el funcionamiento del banco con una “alcancía” para enfrentar tiempos difíciles. “Hay que guardar semillas hoy para poder utilizarlas mañana cuando haya necesidad. Si llega un desastre natural y perdemos la cosecha, aquí podremos encontrar semillas para volver a empezar”, expresó.
El productor Juan Tuz Sulub destacó el significado del proyecto para la comunidad. “Hoy los campesinos estamos de fiesta porque por primera vez se inaugura un banco de semillas en nuestro ejido. Dzitás fue un pueblo maicero y este espacio ayudará a recuperar nuestras semillas y nuestras siembras”, afirmó.
Un mural del maíz como símbolo de identidad

El espacio también alberga un mural del artista Fernando Mex May, inspirado en el maíz como símbolo de origen, identidad y continuidad de las comunidades mayas, que refleja el propósito del banco comunitario: conservar hoy las semillas que permitirán volver a sembrar mañana.
Durante la inauguración estuvieron presentes el director de Divulgación Institucional y Difusión de la Ciencia de la Secihti, Christian Maldonado Lizarraga, y el director del Centro Estatal de Capacitación, Investigación y Difusión Humanística de Yucatán (Cecidhy), Villevaldo Pech Moo.
Con acciones como esta, el Gobierno del Estado impulsa proyectos que articulan el conocimiento científico y los saberes tradicionales para fortalecer la conservación de la biodiversidad, la seguridad alimentaria y el desarrollo sostenible de las comunidades yucatecas.


