Chetumal.- La psicóloga Tania Karenina Galera Gómez hizo públicas acusaciones de encubrimiento institucional en contra de altos funcionarios del Secretariado Ejecutivo del Sistema Estatal de Seguridad Pública (SESESP), por un caso de hostigamiento sexual del cual, asegura, fue víctima el año pasado.
En conferencia de prensa realizada en compañía de integrantes de varios colectivos, la exfuncionaria de esta dependencia afirmó que esta institución la despidió de manera injustificada, en junio de 2024, a consecuencia de haber denunciado insinuaciones sexuales presuntamente ejercidas por Ricardo “N”, entonces coordinador general.
Afirmó que, antes de ser despedida, altos funcionarios usaron los procedimientos administrativos, para proteger a este servidor público y obligarla a dejar su cargo.
La psicóloga señaló directamente al titular del Secretariado Ejecutivo, a la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno, y a su ex jefa inmediata, Virginia Cabrera Ramírez, por encubrir pruebas, manipular investigaciones y retener su demanda laboral.
Entre otros señalados por Galera Gómez figuran funcionarios como Edson N., Rodrigo N., Zuleima N., Guillermo N., Angélica N., y Eliel N.; este último presuntamente ocupó este puesto, al poco tiempo de ser despedida en 2024.
La psicóloga consideró que no fue despedida por su desempeño laboral, sino en represalia por denunciar a este alto funcionario.
“No me han despedido por mi desempeño, sino por negarme a ser víctima de abusos sexuales y hostigamiento. Esto no es justicia, es un crimen de Estado”, sostuvo.

Entre sus exigencias, la denunciante solicitó investigaciones imparciales con perspectiva de género, sanciones para los responsables, protección para testigos y el fin de la complicidad institucional.
Además, hizo un llamado directo a la gobernadora Mara Lezama para que cumpla su compromiso de encabezar una administración con “corazón feminista”.
Finalmente, Galera Gómez alentó a mujeres que hayan enfrentado abusos similares a romper el silencio y buscar apoyos de colectivos feministas.
“No están solas. Yo no soy solo víctima, soy sobreviviente de un sistema podrido, y no me voy a rendir. Las mujeres no estamos para satisfacer egos decorar oficinas”, concluyó.


